Oraciones a nuestros santos

 

ORACION A LA VIRGEN DE ORITO

 

Padre bueno, lleno de amor,

mira la pequeñez de tu esclava,

corona tu propia obra en Ella y haz que ,

a imitación de Nuestra Señora,

la pequeña Virgen de Orito,

nuestras vidas estén con Cristo

escondidas en ti.

Danos el fuego de tu Espíritu

para acogerte en todos los peregrinos

de esta vida y

servirte con exquisita caridad.

Y que esta vocación tan hermosa,

atraiga a cuantos se sientan llamados

a ser en sus vidas una Betania para Jesús.

Nuestra Señora de Orito, ruega por nosotros.

 

 

ORACION A SAN MIGUEL

 

Arcángel San Miguel defiéndenos en la lucha, sé nuestro aliado contra la perversidad y acechanza del diablo. Reprímale Dios, pedimos suplicantes y tú príncipe de la celestial milicia arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus diabólicos que para la perdición de las almas recorren la tierra. Amén

 

SAN JOSÉ

 

Oh Dios, que confiaste los primeros misterios de la salvación de los hombres a la fiel custodia de San José, te pedimos concedas a tu Pequeña Familia de Betania, poder participar en la misión de salvación que tu Hijo ha encomendado a su esposa la Iglesia en bien de la humanidad, con abundantes vocaciones de pequeños hermanos y hermanas de Betania, entregados fielmente a ti en la pequeñez evangélica, la exquisita caridad fraterna y la adoración humilde.

 

 

San José, sé siempre nuestro protector, que tu espíritu interior de paz, de silencio, de trabajo honrado y de oración al servicio de la Iglesia nos vivifique y nos alegre en unión con tu Esposa bendita nuestra Madre dulce e Inmaculada, en el amor fuerte y suave de Jesús, Rey glorioso e inmortal de los siglos y de los pueblos.

(San Juan XXIII Papa)

 

 

Acuérdate de nosotros, bienaventurado José, e intercede con tu oración ante aquel que pasaba por hijo tuyo; intercede también por nosotros ante la Virgen, tu esposa, Madre de aquel que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos, Amén.

(San Bernardino de Siena)

 

 

A LOS SANTOS HERMANOS DE BETANIA, LAZARO, MARTA Y MARÍA

 

Señor Jesucristo que gustabas de frecuentar la casa de Betania, siendo obsequiado con su hospitalidad, amistad y servicio, por los santos hermanos, Lázaro, Marta y María; no dejes de visitarnos con tus amigos, aquellos que tanta necesidad sienten de ti y cuya sed tu quieres saciar con el don del agua que salta hacia la vida eterna.

Ven, te esperamos despiertos con gozo, te serviremos la mesa y escucharemos tu Palabra.

Aquí enjugarás las lágrimas de nuestros ojos y nosotros de los tuyos romperemos el frasco de nuestras vidas en tu obsequio.

 

 

SAN FRANCISCO Y SANTA CLARA DE ASIS

 

Oh Dios que amas la inocencia y la humildad de las pequeñas flores silvestres de Francisco y Clara de Asís y que te has dignado hacer brotar en tu pequeña Familia de Betania una partecica de su espíritu evangélico; atrae hacia ti, Cristo a amado, muchos corazones jóvenes que te sigan en sencillez de vida, fraternidad y contemplación siendo en la Iglesia un calorcito para tu corazón abierto.

 

 

 

SANTA TERESA DE JESÚS Y SAN JUAN DE LA CRUZ

 

Señor y Dios nuestro que te complaciste en las vidas ocultas con Cristo en ti de nuestros padres Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz concédenos por su intercesión que muchos jóvenes sea llamados una vida muy sencilla, fraterna y adorante en obsequio de Jesucristo en tu Pequeña Familia de Betania, para que el mundo crea y tu recibas gloria de tus hijos.

 

 

SAN JUAN MARÍA VIANNEY Y SAN JUAN DE ÁVILA

 

A ti Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote de la fe que profesamos, único mediador entre Dios y los hombres, que quisiste llamar a algunos de entre los tuyos para el ministerio sacerdotal en tu Iglesia Santa; mira nuestra pobreza y necesidad de vocaciones para el servicio de tu pueblo santo; llama a muchos para seguirte más de cerca en tu Pequeña Familia de Betania, como sacerdotes de la nueva y eterna alianza; complácete en nuestra pequeñez y danos el servirte en fraternidad y vida común según el estilo del santo evangelio como es de tu agrado y siguiendo las huellas de tus amigos y patronos nuestros San Juan de Ávila y San Juan María Vianney.

 

 

 

SAN PASCUAL

 

Amigo de Dios, amante del misterio Eucarístico, cuyo corazón estuvo imantado por la atracción de la presencia de Jesucristo en el Sacramento; suscita muchos corazones que en esta tierra tan querida por ti, y en la que te santificaste como ofrenda agradable a Dios en sencillez y caridad franciscana, obsequien sus vidas como perfume gastado en adoración de Aquel que siendo Dios se nos da en alimento de nuestras almas.

 

 

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS Y SAN MARÍA RAFAEL

 

Oh Dios que te complaces en los limpios y sinceros de corazón, interponemos ante tu presencia a tus fieles amigos y hermanos nuestros Santa Teresita y San María Rafael por esta Familia de Pequeñas Hermanas de Betania naciente, danos crecer en pequeñez evangélica y en nuevos miembros que seamos una legión de almas pequeñitas que vivan la infancia espiritual en obsequio tuyo.

 

 

SAN JUAN PABLO II

 

Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia a San Juan Pablo II, Papa y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor.

El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús buen pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna contigo.

Concédenos por su intercesión fidelidad en tu seguimiento, aspirar seriamente a la santidad y una pléyade de vocaciones para seguirte más de cerca para que el mundo crea. Alabado sea Jesucristo.

 

 

SANTA FAUSTINA KOWASLKA

 

«+ Cuantas veces respira mi pecho, cuantas veces late mi corazón, cuantas veces pulsa la sangre en mi cuerpo, esa cantidad por mil, es el número de veces que deseo glorificar Tu misericordia, oh Santísima Trinidad.

 

+ Deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo.

 

Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.

 

Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

 

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.

 

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.

 

Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

 

Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí.

 

+ Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar.

 

Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo».

 

(Santa Faustina Kowalska, Diario n. 163)

 

 

SANTA TERESA DE CALCUTA

 

Señor Dios rico en misericordia, que en la Bienaventurada Madre Teresa nos mostraste tu amor entrañable a los más desfavorecidos de la tierra, suscitando hermanas que a imitación de tu Hijo el buen samaritano acercaran a los más desvalidos tu amor a los pobres y a toda vida concebida. Tú que le confiaste un tiernísimo amor a la Iglesia en la persona del Santo Padre y de los niños no nacidos y la purificaste en la noche del espíritu para unirla a ti compartiendo la sed de tu Hijo en la cruz; concédenos por su intercesión, según tu deseo, muchas hermanas para amar juntas a Jesús en la ofrenda de sus vidas en la Adoración del misterio Eucarístico y en la acogida de cuantos tienen nostalgia de ti y te buscan. Con la esperanza de que sea pronto incluida en el número de tus santos.

 

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, y a ti María

 

 

ORACION POR LA PRONTA GLORIFICACIÓN DE NUESTRO PADRE DIEGO Y NUESTRA MADRE Mª ISABEL

 

Señor Dios nuestro fuente y origen de toda santidad los más pequeños de tu hijos e hijas acudimos confiados en tu bondad para solicitar de tu misericordia la glorificación de los padres de nuestro pequeño espíritu, a fin de que se manifieste al mundo tu rostro de misericordia y complacido en nuestra debilidad hagas brillar en tu Iglesia las virtudes evangélicas con las que adornaste a tus siervos Diego y María Isabel.

 

 

 

 

ORACION A LA SIERVA DE DIOS REBECA

        

Querida Rebeca hija y hermana nuestra, el Señor que aceptó la ofrenda de tu vida crecida bajo la sombra de la cruz del sufrimiento, acepte ahora la súplica que le presentamos por tu intercesión: que atraiga los corazones de muchos jóvenes que le quieran seguir muy de cerca en la vida consagrada a Él en nuestra Pequeña Betania, que tu tanto amaste y en la que bendijiste a Dios en su designio amoroso sobre ti. Que amemos juntos a Jesús todos los días de nuestra vida, esperando tu pronta glorificación en el número de los santos. Es gracia que esperamos alcanzar de la misericordia divina por tu intercesión en beneficio de la Iglesia de Jesucristo.

 

 

(ESTAS ORACIONES SON PARA USO PRIVADO)

 

 

                  AGENDA

Todos los días: La Casa Betania HORARIO  acoge para la oración, el acompañmiento espiritual, el encuentro fraterno... Además están programados los siguientes encuentros:

ABRIL 2019

 

18 de abril. JUEVES SANTO

18:00 h. SANTA MISA en la Cena del Señor (en el Santuario de Orito).

19:30 h. Oración en el Corazón de Cristo: "Permaneced en mi amor".

22:00 h. Oración de Getsemaní: "Quedaos aquí y velad conmigo".

Noche de oración.

 

19 de abril. VIERNES SANTO

8:00 h. Oración de la mañana: Laudes.

9:30 h. Contemplando el Rostro misericordioso de Jesús.

11:00 h. Oficio de Lecturas.

12:00 h. Acompañando a la Virgen María camino del Calvario.

14:00 h. Comida en silencio

15:00 h. Hora de la Misericordia.

16:00 h.  CELEBRACION DE LA PASION DEL SEÑOR (en el Santuario de Orito).

17:30 h. Via crucis y adoración de la Cruz.

20:30 h. Cena en silencio

 

20 de abril. SABADO SANTO

8:00 h. Oración de la mañana: Laudes.

8:45 h. desayuno en silencio

9:30 h. Santo Rosario acompañando a Santa María.

11:30 h. Oficio de lectura.

14:00 h. Comida fraterna.

15:00 h. Novena a la Divina Misericordia. Hora intermedia.

17:30 h. Meditación sobre la Pascua

18:30 Preparación de la Vigilia Pascual

21:00 h. SOLEMNE VIGILIA PASCUAL DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR (en Betania).

 

21 de abril. DOMINGO RESURRECCIÓN

10:00 h. SANTA MISA

18:00 h. Adoración eucarística.

 

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TODOS LOS MESES

Miércoles 18:00 h.: Encuentro espiritual de mujeres

Viernes 20:00 h.: Oración de la Cruz-Pascua.

Domingo 17:30 h.: Santa Misa, después conversación espiritual.

 

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